domingo, 20 de enero de 2013

LAS ENFERMEDADES, CURACIÓN METAFÍSICA



Tabla de enfermedades o carencias y su curación metafísica.

La enfermedad nos habla del estado de nuestra Alma.


Alguna vez nos hemos preguntado por qué nos ponemos enfermos? O por qué unos niños nacen sanos y otros no? La única explicación lógica es la reencarnación del espíritu. Supongamos que vivimos varias vidas, supongamos que tenemos que partir de un alma inocente e infantil para llegar a un alma madura e iluminada. Supongamos que para ello encarnamos nuestra alma en un cuerpo que nos ayuda a vivir en el planeta donde tenemos que aprender y supongamos, que como no nos acordamos de nada cuando estamos encarnados en él, es este, a través de la enfermedad o síntoma, el que nos hace ver como se encuentra nuestra alma.



Y así podemos llegar a comprender que es el alma quien nos cuenta como se encuentra a través de las enfermedades o síntomas de nuestro cuerpo. Así llegamos a la conclusión de que si podemos descifrar el significado de los síntomas podríamos ayudar a nuestro cuerpo a curarse a través de la comprensión espiritual. Por supuesto que los especialistas nos arreglan el síntoma, pero si no hemos arreglado el interior, este nos estará merodeando hasta que solucionemos el problema del espíritu.
A continuación veremos un pequeño abecedario del significado de los síntomas de una enfermedad con relación al estado de nuestra alma, y lo que esta trata de hacernos ver para que podamos ayudarla a evolucionar como espíritu que un día fue, y que cuando abandonemos el cuerpo volverá a ser, en definitiva, lo que trata de hacernos ver es que tenemos que conseguir las metas que para la encarnación un día nos propusimos.
Es muy importante para nuestra superación personal que tratemos de cambiar viejas pautas que han arraigado en nuestra mente, y que han echado raíces en el sentimiento, es decir, nos las creemos totalmente, nos sentimos incapaces de vivir la vida de otra manera, desde otro ángulo. Los síntomas hacen sinceros a los seres humanos. El conflicto crónico consume energía constantemente. Las decisiones liberan.

Síntomas de la enfermedad o reflejos del Alma.


La tabla que viene a continuación, te ayudará a buscar los síntomas que reflejan algunas de las enfermedades que a menudo padecemos, si tratáramos de entenderlos nos ayudaría a curarnos desde el interior de nuestro ser. El síntoma, al hacer aflorar elementos reprimidos, hace sinceros a los seres humanos. Estas enfermedades nos están mandando un mensaje muy claro para que cambiemos de comportamiento, paremos o meditemos, nos están diciendo dónde fallamos, en qué tenemos que superarnos, dónde tenemos una carencia importante.

Síntomas, causas que lo originan.


Aparato genital: Sexualidad.
Aborto espontáneo: Miedo del futuro. Programación inoportuna.
Accidentes: Incapacidad de hacerse valer. Rebelión contra la autoridad.
Achaques: Ansia de amor. Deseos de ser abrazado.
Acné: No aceptación de uno mismo. No gustarse.
Addison, enfermedad de: Grave desnutrición emocional. Cólera contra uno mismo.
Adicciones: Enfado por tomar decisiones equivocadas.
Alcoholismo: Sensación de futilidad, culpa e incapacidad. Rechazo de uno mismo.
Alergias: ¿Alérgico a quién?. Negación del propio poder.
Aliento desagradable: Rabia e ideas de venganza. Experiencias que respaldan.
Alzheimer, enfermedad de: Negarse a enfrentarse a la vida. Desesperanza y desamparo.
Amenorrea: Deseos de no ser mujer. No gustarse. 
Amigdalitis: Miedo, emociones reprimidas. Creatividad sofocada.
Amnesia: Miedo. Huida de la vida. Incapacidad de defenderse.
Ampollas: Resistencia. Falta de protección emocional.
Anemia: Actitud de "si, pero". Falta de alegría. Miedo a la vida. Sentimiento de no valer lo suficiente.
Anginas: Falta de confianza en el proceso de la vida.
Ano: Zona de liberación de deseos.
- Absceso: Cólera relacionada con aquello que no se quiere soltar.
- Comezón o prurito: Culpa por el pasado. Remordimiento
- Dolor: Culpa. Deseo de castigo. "No valgo".
- Fístula: Liberación incompleta de desechos. Aferrarse a las basuras del pasado.
Anorexia: Negación de la propia vida. Mucho miedo. Rechazo y odio hacia uno mismo.
Apatía: Resistencia a sentir. Freno a la sensibilidad. Miedo.
Apendicitis: Miedo a la vida. El flujo del bien está bloqueado.
Apetito, pérdida del: Protección del yo. Desconfianza de la vida.
Apetito excesivo: Necesidad de protección. Juzgar las emociones.
Arañazos: Sensación de que la vida es una estafa, de que la vida desgarra.
Arrugas: Pensamientos depresivos. Resentimiento con la vida.
Arterias: Portadoras del júbilo de la vida.
Articulaciones: Representan cambios en la orientación de la vida y la facilidad o dificultad con que se realizan.
Artritis: Sensación de no ser amado. Actitud de crítica. Resentimiento.
- Artritis reumatoides: Fuerte crítica de la autoridad. Sensación de ser explotado.
Asfixia, ataques de: Temor. Desconfianza en el proceso de la vida. Estancamiento en la infancia.
Asma: Sofocamiento del amor. Incapacidad de respirar solo. Sensación de ahogo. Llanto reprimido.
Asma en los niños y bebés: Temor a la vida. Deseo de no estar aquí.
Astigmatismo: Problemas con el "yo". Temor a verse realmente.



Boca: Apertura.
Bazo: Obsesión. Tendencia a abandonarse.
Biliares, cálculos: Amargura. Pensamientos rígidos. Juicios condenatorios. Orgullo.
Boca: Representa la incorporación de nuevas idas y sustento.
- Problemas: Opiniones rígidas. Mentalidad cerrada. Incapacidad de aceptar ideas nuevas.
- Llagas: Palabras enconadas retenidas por los labios. Tendencia a culpar.
Bocio: Odio por haber sido agraviado. Víctima. Sentimiento de frustración, de insatisfacción.
Brazos: Representan la capacidad y habilidad para abrazar las experiencias de la vida.
Bronquitis: Ambiente familiar conflictivo. Peleas y gritos. A veces, silencio.
Bulimia: Terror desesperado. Frenético atiborramiento y purga de odio a uno mismo.



Cabello: Libertad, poder.
Cabeza, dolores de: Invalidación de uno mismo. Autocrítica. Miedo.
Caderas: Transportan el cuerpo en perfecto equilibrio. Principal empuje para avanzar.
- Problemas: Miedo de tomar decisiones importantes. No hay hacia donde avanzar.
Calambres: Tensión y miedo. Aferramiento, sujeción.
Callos: Zonas de pensamientos endurecidas; aferramiento terco al dolor del pasado.
Callosidades: Conceptos e ideas endurecidas. Miedo solidificado.
Calvicie: Miedo y tensión. Intento de controlarlo todo. Desconfianza en el proceso de la vida.
Canas: Estrés. Sumisión a la presión y esfuerzo excesivo.
Cáncer: Herida profunda. Rencor que se mantiene mucho tiempo. Secreto o aflicción profunda que carcome. Carga de odios. Creer que todo es inútil.
Cansancio, fatiga: Resistencia, aburrimiento. Falta de amor por lo que uno hace.
Cara: Representa lo que mostramos al mundo.
Cataratas: Incapacidad de mirar hacia adelante con alegría. Futuro sombrío.
Celulitis: Cólera acumulada y autocastigo.
Cerebro: Representa el ordenador, el teclado.
- Tumor: Información incorrecta de las creencias. Obstinación. Negarse a cambiar viejas pautas.
Cerebrovascular, accidente: Rendición. Resistencia. "Antes morir que cambiar". Rechazo a la vida.
Ciática: Hipocresía. Temor al dinero y al futuro.
Cifosis o joroba: Incapacidad para fluir con la Vida. Temor y aferramiento a viejas ideas. Desconfianza en la vida. Falta de integridad. Falta de valentía en las convicciones.
Circulación: Representa la capacidad de sentir y expresar las emociones de formas positivas.
Codos: Representan los cambios de dirección y la aceptación de experiencias nuevas.
Colesterol: Obstrucción de los canales del júbilo. Miedo de aceptar la alegría.
Cólicos: Irritación mental, impaciencia. Molestia por el entorno.
Colitis: Inseguridad. Representa la facilidad para dejar marchar lo que está superado.
Colon, mucosidades en el: Acumulación de pensamientos antiguos y confusos que obstruyen el canal de la eliminación. Revolcarse en el fango del pasado.
Colon irritable: Temor a relajarse. Inseguridad.
Columna: Apoyo flexible de la vida.
Coma: Miedo. Intento de escapar de alguien o algo.
Conjuntivitis: Enfado y frustración por lo que se ve en la vida.
Convulsiones, ataques: Deseo de huir de la familia, de uno mismo o de la vida.
Corazón: Capacidad afectiva. Representa el centro del amor y la seguridad.
- Ataque: (infarto de miocardio): por ganar dinero o posición se ha arrancado toda la alegría del corazón.
- Problemas: Viejos problemas emocionales no resueltos. Falta de alegría. Endurecimiento del corazón. Entrega al esfuerzo y al estrés.
Cuello: (vértebras cervicales): Representa la flexibilidad; la capacidad de ver lo que hay detrás.
- Problemas: Negativa a ver otros aspectos de un asunto. Terquedad, inflexibilidad.
Cuerpo, lado derecho: Representa la emisión, la donación, la energía masculina, el hombre, el padre. 
Cuerpo, lado izquierdo: Representa la receptividad, la comprensión, la energía femenina, la madre.



Debilidad: Cansancio mental.
Dedos: Detalles de la vida.
Pulgar: El intelecto y la inquietud.
Índice: El yo y el miedo.
Medio: La cólera y la sexualidad.
Anular: Las uniones y la aflicción.
Meñique: La familia y la falsedad.
Dedos artríticos: Deseo de castigar. Acusación. Sentirse víctima.
Dedos de los pies: Representan los detalles del futuro.
Demencia: Negativa a enfrentar el mundo tal como es. Desesperanza y rabia.
Depresión: Enfado que no se tiene derecho a sentir.
Desmayos, desvanecimientos: Incapacidad para afrontar una situación. Apagón de la conciencia.
Diabetes (hiperglucemia): Nostalgia de lo que pudo haber sido. Gran necesidad de controlar. Tristeza profunda. Ni restos de dulzura.
Dientes: Representan las decisiones. Agresividad, vitalidad.
- Problemas: Indecisión mantenida mucho tiempo. Incapacidad de analizar las ideas para decidir.
Distrofia muscular: "No vale la pena crecer".
Dolor: Culpa.



Eccema: Antagonismo intenso. Erupciones mentales.
Edema: ¿De qué o quién no quieres desprenderte?
Encías: Confianza.
Encías, problemas de: Incapacidad de mantener decisiones. Indiferencia ante la vida.
Encías sangrantes: Falta de alegría en las decisiones que se toman en la vida.
Endometriosis: Inseguridad, decepción y frustración. Sustitución del amor a uno mismo por azúcar. Tendencia a culpar.
Enfermedad crónica: Rechazo al cambio. Temor al futuro. Sensación de inseguridad.
Enfermedad incurable: Está en un punto en que no se puede curar por medios externos. Es preciso ir al interior para curarla. Vino de ninguna parte y volverá a ninguna parte.
Enfermedades de la infancia: Fe en los calendarios, convenciones y leyes falsas. Comportamiento infantil de los adultos que rodean al niño.
Enfermedades de transmisión sexual: Sentimiento de culpa por la sexualidad. Necesidad de castigo. Idea de que los genitales son algo sucio y pecaminoso. Maltrato a otra persona.

Entumecimiento u hormigueo: Represión en la manifestación del amor y la consideración. Morir mentalmente.

Enuresis: Miedo a uno de los progenitores, sobre todo al padre.
Envejecimiento, problemas del: Convenciones sociales. Vieja forma de pensar. Miedo a ser uno mismo. Rechazo del presente.
Envenenamiento por alimento: Permitir que otros asuman el control. Sentimiento de indefensión.

Epilepsia: Sensación de ser perseguido, de intensa pugna. Rechazo de la vida. Violencia contra uno mismo.

Equilibrio, pérdida del: Pensamiento disperso, descentrado.
Eructos: Tragarse la vida con demasiada rapidez.
Escalofríos: Contracción mental, alejamiento, retraimiento. Deseo de retirarse. "Déjenme en paz".
Esclerodermia: Autoprotección contra la vida. Desconfianza de la propia capacidad de cuidarse.
Esclerosis lateral amiotrópica: Resistencia a aceptar la propia valía. Negación del éxito.
Esclerosis múltiple: Rigidez mental, dureza de corazón, voluntad de hierro, inflexibilidad. Miedo.
Espalda: Representa el apoyo de la vida. Rectitud.
Parte superior, problemas: Falta de apoyo emocional. Sensación de no ser amado. Freno en la manifestación del amor.
Parte media, problemas: Culpa. Atascamiento en el pasado. Sensación de carga.
Parte inferior, problemas: Miedo al dinero. Falta de apoyo económico.
Espada inclinada: Transporta las cargas de la vida. Desvalimiento y desesperanza.
Espasmos: Tensión debida al miedo.
Espinilla (de la pierna), problemas: Ideales rotos. La espinilla representa el estilo de vida.
Esqueleto, problemas: Desmoronamiento de la estructura. Los huesos representan la estructura de la vida.
Esterilidad: Miedo y resistencia al proceso de la vida. O no tener necesidad de vivir la experiencia de tener hijos.
Estómago: Sensibilidad, aceptación, digiere las ideas.
Problemas: Temor a lo nuevo. Incapacidad de asimilar lo nuevo.
Estrabismo convergente: Deseo de no ver el exterior. Objetivos contradictorios.
Estrabismo divergente: Temor a mirar al presente, el aquí y el ahora.
Estreñimiento: Negativa a abandonar viejas ideas. Estancamiento en el pasado. A veces, mezquindad, tacañería.
Extremidades: Agilidad, flexibilidad, actividad.

Fibromas y quistes: Cultivo del rencor que se siente contra el novio o marido. Golpe para el yo femenino.
Fibrosis quística: Firme convicción de que la vida no te funcionará. "Pobre de mí".
Fiebre: Cólera abrasadora.
Fístula: Bloqueo en el proceso de liberación.
Flebitis: Rabia y frustración. Culpar a otros de la limitación y la falta de alegría de la vida.
Frigidez: Negación del placer. Creer que la sexualidad es mala. Parejas sexuales insensibles. Temor al padre.
Furúnculo: Rabia que hierve. Furia.



Gangrena: Morbosidad mental. Pensamientos ponzoñosos que ahogan la alegría.
Garganta: Angustia.
Dolor, irritación: Represión del enfado. Sentirse incapaz de expresarse.
Nudo en la garganta: Miedo. Desconfianza del proceso de la vida.
Problemas: Incapacidad para hacerse valer. Rabia reprimida y tragada. Creatividad sofocada. Negativa a cambiar.
Gastritis: Incertidumbre prolongada. Sentimiento fatalista.
Genitales: Representan los principios masculino y femenino.
Problemas: preocupación por no sentirse valioso.
Glándulas: Representan las estaciones de abastecimiento. Son la actividad que se inicia.
Glandulares, problemas: Mala distribución de las ideas para organizarse y actuar. Autocontención.
Glaucoma: Necesidad de castigo por ser una mala persona.
Gota: Necesidad de dominar. Impaciencia, ira.
Gripe: Reacción ante creencias populares negativas. Miedo. Fe en las estadísticas.

Hemorragias: Se marcha la alegría. Fastidio.
Hemorroides: Miedo de los plazos establecidos. Rabia por el pasado. Temor a aflojarse. Sensación de carga.
Hepatitis: Resistencia al cambio. Miedo, ira, odio. El hígado es la sede de la indignación y la rabia. 
Heridas: Enfado con uno mismo y sentimiento de culpabilidad.
Hernia: Relaciones rotas. Tensiones, cargas. Expresión creativa incorrecta.
Hernia discal: Sensación de no recibir ningún apoyo de la vida. Indecisión.
Herpes genital: Creencia popular en la culpa sexual y la necesidad de castigo. Escarmiento público. Fe en un Dios que castiga. Rechazo de los genitales.
Herpes labial: Enfado que carcome y temor de expresarlo.
Hígado: Valores morales, ideología. Sede de la rabia y de las acciones primitivas.
Problemas: Hábito de quejarse. Justificación de las críticas para autoengañarse. Sentirse mal.
Hinchazón: Bloqueo del pensamiento. Ideas atascadas, dolorosas.
Hiperactividad: Temor. Sensación de estar presionado y frenético.
Hipermetropía: Temor del presente.
Hipertiroidismo: Rabia por ser dejado de lado.
Hiperventilación: Miedo, resistencia al cambio. Desconfianza e el proceso de la vida.
Hombros: Representan la capacidad para llevar alegremente nuestras experiencias. Con nuestra actitud hacemos de la vida una carga.
Hongos, infecciones por: Creencias estancadas. Aferramiento al pasado. Negación de las propias necesidades. Falta de apoyo a uno mismo.
Huesos: Firmeza, disciplina.
- Deformaciones: Tensión y presión mentales. Músculos que no se pueden estirar. Pérdida de movilidad mental.
- Fracturas: Rebelión contra la autoridad.



Impotencia: Presión, tensión y culpa sexuales. Convenciones sociales. Despecho contra una pareja anterior. Miedo de la madre.
Incontinencia: Exceso emocional a rebosar. Años de represión de las emociones.
Indigestión: Miedo visceral, terror y angustia. Quejas y gruñidos.
Infección: Conflicto mental (duda), que se exterioriza en forma de infección (estudiar la parte del cuerpo afectada). ¡Toda decisión libera!
Inflamación: Irritación, enfado, fastidio.
Insomnio: Miedo a soltar el control consciente y abandonarse al inconsciente.
Intestinos: Asimilación. Absorción. Eliminación fácil de desechos.
Problemas: temor de liberar lo viejo y que ya no se necesita.
Intestino delgado: Reflexión, análisis.
Intestino grueso: Inconsciente, avaricia.



Juanete: Falta de alegría ante las experiencias de la vida.



Laringitis: Furia que impide hablar. Miedo de hacerse valer. Resentimiento contra la autoridad.
Lengua: Representa la capacidad de saborear con alegría los placeres de la vida.
Lesiones: Enfado con uno mismo. Sentimiento de culpabilidad.
Leucemia: Inspiración brutalmente letal. ¿Para que...?
Linfáticos, problemas: Advertencia de que hay que volver a centrar la mente en lo esencial de la vida: el amor y la alegría.
Líquido, retención de: ¿Qué tiene miedo a perderse?
Llagas, irritaciones: Rabia sin expresar que se instala.
Llanto: las lágrimas son el río de la vida, y se derraman por alegría, tristeza o miedo.
Locura: Huida de la familia. Escapismo, retraimiento. Violenta separación de la vida.



Magulladuras: Los pequeños golpes de la vida. Autocastigo.
Malaria: Estado de desequilibrio con la naturaleza y con la vida.
Mamas: Representan la maternidad, el cuidado y el sustento.
Problemas: Negativa a cuidar de sí misma. Posponerse siempre en favor de los demás.
Quistes, bultos, inflamación (mastitis): Cuidados maternales exagerados. Sobreprotección. Actitud autoritaria.
Manos: Sujetan y manejan. Aferran y sueltan. Pellizcan. Todas las formas de enfrentar las experiencias.
Aprehensión, capacidad de manejo.
Mareo en barcos: Miedo a la muerte. Descontrol.
Mareo en coche: Miedo. Sensación de estar atrapado, cautivo.
Mareo al moverse: Miedo. Temor de no estar al mando.
Matriz: Entrega.
Médula espinal: Representa las más profundas creencias sobre uno mismo. La forma de apoyarse y cuidarse.
Meningitis: Rabia contra la vida. Pensamientos inflamados.
Menopausia, problemas de la: Miedo a dejar de ser deseable. Rechazo de uno mismo. Miedo a envejecer. Sensación de valer muy poco.
Menstruación, problemas de la: Rechazo de la feminidad. Culpa, temor. Idea de que los genitales son algo sucio o pecaminoso.
Migraña: Aversión a ser manejado. Resistencia al fluir de la vida. Temores sexuales. (La masturbación suele aliviarla).
Miopía: Miedo al futuro. Desconfianza en el porvenir.
Mordeduras: Cólera vuelta hacia adentro. Necesidad de castigo.
Muela del juicio impactada: Negarse el espacio mental para crearse una base firme.
Muerte: Representa abandonar este episodio de la película de la vida.
Mujer, problemas propios de la: Negación de una misma. Rechazo de la feminidad y del principio femenino.
Muñecas: Movimiento y soltura.
Músculos: Movilidad, flexibilidad, actividad.



Nalgas: Representan el poder. Nalgas flácidas, pérdida de poder.
Nariz: Energía, orgullo, sexualidad.
Goteo continuo: Necesidad de ayuda. Llanto interior.
Hemorragia: Necesidad de reconocimiento. Sensación de no ser valorado. Ansia de amor.
Moqueo hacia adentro: Llanto interior. Lágrimas pueriles. Sentimiento de víctima.
Nariz cargada: Falta de autovaloración.
Náuseas: Rechazo de una idea o una experiencia.
Nervios: Representan la comunicación. Son informadores receptivos.
Nerviosa, crisis: Egocentrismo. Bloqueo de los canales de la comunicación.
Nerviosismo: Miedo, angustia, esfuerzo, precipitación. Desconfianza del proceso de la vida.
Neumonía: Desesperación. Cansancio de la vida. Heridas emocionales a las que no se permite curar.
Neuralgia: Castigo por una culpa. Angustia por la comunicación.
Nódulos: Represión, frustración y ego herido por motivos profesionales.



Obesidad: Sensibilidad exagerada. Necesidad de protección. Resistencia a perdonar.
- En los brazos: Rabia por falta de amor.
- En las caderas: Terca cólera contra los padres.
- En los muslos: Cólera desde la infancia. Suele ser contra el padre.
- En el vientre: Rabia por falta de sustento.
Oídos: Obediencia. Capacidad de escuchar y oír.
Dolor (otitis): Enfado. Deseo de no escuchar. Demasiado alboroto. Peleas entre los padres.
Ojos: Entendimiento. Capacidad de ver el pasado, presente y futuro.
Irritación: Rabia y frustración. Deseo de no ver.
Sequedad: Ojos furiosos. Negativa a mirar con amor. Antes morir que perdonar.
Olor corporal: Miedo. Disgusto consigo mismo. Despecho.
Orzuelo: Contemplación de la vida con ojos airados. Enfado con alguien.
Osteoporosis: Sensación de que ya no queda ningún apoyo en la vida. 
Ovarios: Representan las cualidades creativas.



Páncreas: Representa la dulzura de la vida.
Pancreatitis: Rechazo. Enfado y frustración porque la vida parece haber perdido su dulzura.
Parálisis: Temor, terror. Huida de una situación o de una persona. Resistencia.
Parálisis agitante: Pensamientos paralizantes. Estancamiento.
Parálisis cerebral: Necesidad de unir a la familia en un acto de amor.
Parálisis facial: Control excesivo de la ira. Resistencia a expresar los sentimientos.
Parásitos: Entrega del poder a otras personas.
Parkinson, enfermedad de: Miedo e intenso deseo de controlarlo todo y a todos.
Pene: Energía.
Picaduras: Culpa por cosas pequeñas.
Pie de atleta: Frustración por no ser aceptado. Incapacidad de avanzar.
Piel: Protege nuestra individualidad. Órgano de los sentidos. Aislamiento, normas, contacto, delicadeza.
Problemas: Angustia, miedo. Antigua repugnancia encubierta. Sensación de amenaza.
Piernas: Nos hacen avanzar en la vida.
Problemas: Miedo al futuro. Deseo de no moverse.
Pies: Representan nuestra comprensión, firmeza, arraigo, modestia.
Problemas: Temor al futuro y miedo de no avanzar en la vida.
Piorrea: Cólera ante la incapacidad de tomar decisiones. Personas indecisas.
Plexo solar: Reacciones viscerales. Centro del poder intuitivo.
Poliomielitis: Celos paralizantes. Deseo de detener a alguien.
Próstata: Representa el principio masculino.
Problemas: Temores que debilitan la masculinidad. Renuncia. Presión y culpa sexual. Creencia en el envejecimiento.
Pulmones: Capacidad de inspirar y comprender la vida. Contacto, comunicación, libertad.
Problemas: Depresión. Aflicción. Miedo de inspirar la vida. Sensación de no ser digno de vivir plenamente.



Quemaduras: Rabia, furia que arde.
Quistes: La vieja y dolorosa película que se pasa una y otra vez. Agravios que se cultiva. Falsos tumores.



Rabia: Cólera. Fe en que la violencia es la respuesta.
Raquitismo: Desnutrición emocional. Falta de amor y seguridad.
Renales, cálculos: Terrones de enfado no disuelto.
Resfriados, catarros: Suceden demasiadas cosas a la vez. Confusión, desorden metal. Pequeños agravios. Creencia en los "tres resfriados cada invierno".
Respiración: Representa la capacidad de inspirar la vida.
Problemas: Miedo o resistencia a aceptar la vida plenamente. Sensación de no tener derecho a ocupar espacio o a existir.
Reumatismo: Sentimiento de ser víctima. Falta de amor. Amargura crónica. Resentimiento.
Rigidez: Pensamientos rígidos y cerrados.
Riñones: Compañerismo. Crítica, decepción, fracaso. Vergüenza. Reacciones de niño pequeño.
Rodillas: Representan el orgullo y el yo. Modestia.
Problemas: Orgullo y obstinación. Incapacidad de inclinarse. Temor. Inflexibilidad. Terquedad.
Ronquidos: Terca negativa a abandonar viejas pautas mentales.



Sangre: Representa la alegría que recorre libremente el cuerpo. Vitalidad.
Coágulos: Obstrucción de la alegría de vivir.
Problemas: Falta de alegría. Las ideas no circulan.
Sarna: Pensamientos infectados. Permitir que otras personas nos acaparen el pensamiento.
Sarpullido: Irritación por los retrasos. Forma pueril de llamar la atención.
Senilidad: Regreso a la supuesta seguridad de la infancia. Exigencia de cuidados y atención. Forma de controlar a quienes nos rodean. Escapismo.
Sida: Sensación de indefensión y desesperanza. Firme convicción de no valer. Negación de uno mismo. Sentimiento de culpa por la sexualidad.
Sífilis: Entrega del poder y la eficacia.
Síndrome premenstrual: Confusión que domina. Entrega del poder a influencias externas. Rechazo de los procesos femeninos.
Sinusitis: Irritación contra una persona muy íntima.
Sobrepeso: Miedo, necesidad de protección. Huida de los sentimientos. Inseguridad. Rechazo de uno mismo. Búsqueda de satisfacción.
Somnolencia: Miedo a asumir las responsabilidades del día.
Sordera: Rechazo, terquedad, aislamiento. ¿Qué es lo que no quieres escuchar?. "No me molesten."
Suicidio: Visión de la vida en blanco y negro. Negativa a ver otra salida.
Suprarrenales, problemas de las: Derrotismo. Renuncia a cuidar de uno mismo. Angustia.



Tartamudez: Inseguridad. Incapacidad de expresar la propia personalidad. Prohibición de llorar.
Testículos: Principio masculino. Masculinidad.
Tétanos: Necesidad de liberar sentimientos de cólera enconada.
Tics, contracciones nerviosas: Miedo. Sensación de ser observado por los demás.
Timo: Glándula principal del sistema inmunológico. Cuando funciona mal: Sensación de ser atacado por la vida. "Desean hacerme daño."
Tiroides: Humillación. ¿Nunca puedo hacer o que deseo?, ¿Cuándo llegará mi turno?.
Tobillos: Inflexibilidad y culpa. Los tobillos representan la capacidad de recibir placer.
- Torceduras: Ira y resistencia. No querer avanzar en cierta dirección en la vida.
Tortícolis: Tozudez inflexible.
Tos: Deseo de ladrarle al mundo, ¡Escúchenme!
Trombosis coronaria: Sensación de soledad y miedo. "No sirvo. No hago lo suficiente. Jamás lo lograré."
Tuberculosis: Egoísmo que carcome. Posesividad. Pensamientos crueles. Deseo de venganza.
Tumores: Remordimientos. Viejas heridas y disgustos que siguen alimentado.



Úlceras: Miedo. Convicción de no valer lo suficiente. 
Uñas: Representan protección. Agresividad.
Mordérselas: Frustración. Roerse a uno mismo. Despecho hacia uno de los padres.
Urinarias, infecciones: Fastidio, generalmente contra el sexo opuesto o contra la pareja. Tendencia a culpar.
Urticaria: Pequeños temores ocultos. Hacer una montaña de un grano de arena.
Útero: Sede de la creatividad.



Vaginitis: Enfado contra la pareja. Culpa sexual. Autocastigo.
Varicela: A la espera del siguiente problema o disgusto. Temor y tensión. Sensibilidad exagerada.
Varices: Situación que causa disgusto. Desaliento. Sentimiento de estar sobrecargado y con exceso de trabajo.
Vegetaciones: Conflictos internos y discusiones familiares. Niño que se siente un estorbo.
Vejiga, problemas de: Angustia. Aferramiento a viejas ideas y creencias. Miedo a relajarse. Fastidio.
Verrugas: Pequeñas manifestaciones de odio. Creencia en la fealdad.
Vértigo: Fuga y dispersión de pensamiento. Negativa a mirar.
Vesícula: Agresividad.
Víricas, infecciones: Falta de alegría. Amargura.
Vitíligo: Sensación de estar fuera de ambiente, fuera de todo, de no pertenecer al grupo.
Vómitos: Violento rechazo de ideas. Temor a lo nuevo.



Zumbidos: Negativa a escuchar. No oír la voz interior. Tozudez.


domingo, 11 de marzo de 2012

LA ESVASTICA


Lejos de la connotación negativa impregnada por Hitler, se la considera un símbolo sagrado que enlaza a todas las culturas del mundo.
La esvástica es, hasta el día de hoy, un tabú para muchos en Occidente, porque se la asocia a simple vista con el nazismo y hace invocar la memoria del Holocausto. Durante el dominio de Hitler, toda investigación sobre su significado autentico y su historia fue prohibido, y aquellos que se atrevían a revelarlos eran perseguidos y encarcelados.
Ensombrecida por su uso en aquel periodo, se le ha impregnado una connotación negativa, hasta el punto que Alemania aun prohíbe y sanciona cualquier uso publico del diseño modificado por los Nazis. También el uso decorativa de la esvástica que se veía a menudo antes del nazismo –por ejemplo en el logo de un equipo de polo- ha desaparecido completamente.
Sin embargo, el uso de Hitler es apenas un grano negro en la arena de la inmensa historia de la esvástica. Para millones de personas, principalmente en Oriente, la esvástica esta asociada con creencias y conceptos que no tienen nada que ver con el nazismo.
Tal como la conocemos el día de hoy, la esvástica es uno de los signos más antiguos de la humanidad. La etimología de este nombre es “suasti”, que proviene del idioma sanscrito y significa “bienestar”, “Cruz del cosmos”, “círculo solar”, “lauburues” y muchos otros son los nombres que ha heredado este símbolo de culturas y religiones prehistóricas.
El uso popular que se mantiene en Oriente hasta hoy viene desde la época del Buda Sakya Muni, hace 2500 anos. Pero los orígenes de este símbolo son tan variados y distantes, que algunos lo consideran como un vincula entre casi todas las culturas desarrolladas.
Los indios de Norteamérica usaban este signo desde hace 5000 anos. Los indios Hopi incluso hicieron dos caminos en la forma de esvástica a través de Norteamérica. Los aztecas, mayas, olmecas, toltecas, así como los incas, la veneraron como un símbolo sagrado. En Perú se la encontró dibujada en la cerámica de la base de la pirámide mayor. Para los indios en general, representaba un movimiento constante de los ciclos de la vida.
En Europa se la halla, por los menos, desde tiempos del imperio griego. Se encuentra decorando varias pinturas famosas en el Vaticano y en muchísimas otras moradas del continente. Se piensa que los griegos y los romanos la llevaron a África.
En Medio Oriente, se la encuentra incluso en sinagogas judías, y hasta la tumba de Jesucristo esta decorada con varias esvásticas.
Ya en la modernidad, antes del acaparamiento de Hitler, se la veía en tarjetas de felicitación, monedas de la suerte, instituciones, logos de empresas, etc. Hasta ahora, solo en Australia no se ha encontrado la esvástica, pero para casi todas las poblaciones del mundo, este signo no es para nada extraño.



CHINA Y LA ESCUELA BUDA

En China se asocia a la esvástica con la Escuela Buda (incluida la religión budista). A diferencia del diseño nazi, en el que aparece rotada en 45 grados se usa en posición horizontal. En chino se la llama “wan” (pinyin: wan4). Representa el movimiento de las galaxias, del universo y de la creación de la vida.
En la Escuela Buda, la esvástica es la señal el nivel de un “Fo” (Buda o ser iluminado). Los Fo tienen diferentes niveles según su sabiduría. Un Fo solo puede saber la verdad sobre los niveles que están por debajo de él, y nunca sabe que hay por encima del nivel donde se encuentra.
Según la Escuela Buda, este signo únicamente lo tienen los grandes Fo desde ciertos niveles. Los Fo de niveles más bajos tienen solo un wan, y en aquellos de niveles mas altos, estos se incrementan. Frecuentemente se ven uno o dos wan esculpidos en el pecho o a veces en la cara de las estatuas de Fo.



UNA EXPERIENCIA COMUN

Según Carl Sagan –el famoso astrónomo estadounidense-, el uso frecuente de la esvástica por pueblos tan distintos culturalmente y sin ningún vincula entre si podría derivar de una “experiencia en común”; y dada las distancias y la inconexión, esta experiencia solo podría surgir del cielo. Su teoría era que la observación común de un cometa con un movimiento de rotación que dejase una estela con forma de esvástica seria esta experiencia en común.
La primera parte de la hipótesis de Sagan, de hecho, se asemeja a lo que decían los antiguos sabios chinos. Pero la experiencia en común a la que se referían los chinos se diferencia de la hipótesis de Sagan. Los chinos hablaban de un origen común de los seres humanos cuando empezó la civilización: el universo. Ellos creían que las vidas sobre la Tierra vienen del Cielo, de alguna parte del Cosmos. Entonces, los seres humanos comparten ciertos conocimientos o “recuerdos” que quedan encerrados cuando nacen en la Tierra. Quizás por eso, desde los ámbitos religiosos de las diferentes culturas se ha introducido este símbolo por todos los rincones de la Tierra, representando originalmente significados congruentes en torno al movimiento de las galaxias y del universo, así como la creación y el ciclo de la vida.



El emblema “Falun” de Falun Dafa, una milenaria disciplina china basada en los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. El Falun es la miniatura del universo.

¿POR QUE NOS ENFERMAMOS?


La visión de la medicina china sobre el origen más profundo de las enfermedades y la única manera de evitarlas por completo.
A lo largo de la historia, la humanidad ha buscado maneras de extender su longevidad. La medicina moderna, la nutrición y el mejoramiento de la higiene ampliaron el tiempo de vida de las personas en todo el mundo. Sin embargo, todavía hay enfermedades y dolencias que la medicina moderna de Occidente no puede curar.
Por eso, en los últimos años, muchos occidentales se volcaron a la medicina china. Dentro del espectro de la medicina china, están incluidos los remedios herbales, la acupuntura, moxibustión, y las prácticas de Reiki, quigong, Tai Chi, etc.
La medicina china, no sólo da resultados que no se logran con la medicina occidental, sino que también da respuestas, y respuestas tan profundas como la razón de por qué nos enfermamos. ¿Por qué? Porque la medicina china fue concebida antes de la aparición de las enfermedades. Así que para entender por qué nos enfermamos, repasaremos el origen de la medicina china.

EL ORIGEN MILENARIO DE LA MEDICINA CHINA

El origen de la medicina china se remonta a miles de años, contando en sus orígenes con grandes médicos como Huang Di –el Emperador Amarillo- (2698 al 2598 a.C.) y el médico Hua Tuo de la Dinastía Han. Muchas de las leyendas atribuyen poderes sobrenaturales a estos médicos antiguos.
Huang Di fue considerado como dios de la montaña Kunlun y del centro de la Tierra, y también un juez inmortal. Generalmente, también se lo venera como el creador de la medicina china. El Huang Di Neijing, conocido también como el Canon Médico Interno o Clásico de la Tradición Esotérica del Emperador Amarillo, es un texto legendario de la medicina tradicional China. Contiene conocimientos sobre medicina china basados en la cultivación daoísta de Huang Di, y se lo ha considerado la fuente doctrinaria fundamental de la medicina china durante más de dos milenios.
A Huang Di le preocupaba que la gente envejeciera prematuramente y empezara a enfermarse en el futuro. Entonces, guiado por su maestro –el médico Qi Bo-, descubrió principios, métodos de diagnóstico y tratamientos que dieron inicio a la medicina china. Precisamente, el Huang Di Neijing se presenta como un tipo de diálogo entre Huang Di y Qi Bo. En el diálogo, en forma de preguntas y respuestas se revelan detalles sobre la esencia del yin-yang, tratamientos, prevenciones para el envejecimiento prematuro, las enfermedades y los pesares mentales y físicos de los humanos, explicando las condiciones necesarias para lograr un equilibrio espiritual y físico que permita vivir bien y saludablemente. Quien logra dominar este equilibrio, puede vivir por largo tiempo con sabiduría y la mente y cuerpo jóvenes.
Este Canon Médico Interno está dividido en Su Wen (preguntas básicas) y Ling Shu (eje espiritual), cada uno compuesto por 81 volúmenes. En ellos se tratan asuntos básicos y simples. Su Wen expone todas las teorías básicas: el qi (la energía interna), los Cinco Elementos, los canales de energía, los síndromes, el equilibrio de yin-yang y los métodos de tratamiento. Ling Shu habla detalladamente de los métodos de acupuntura.

LA GENTE EN LOS TIEMPOS ANTIGUOS NO SE ENFERMABA

Neijing explica que si bien los sabios santos del tiempo antiguo enseñaron la preparación de cocciones y remedios, no era para que los tomaran ellos mismos. Cuando se llegó al tiempo medio, la gente empezó a enfermarse y debía tomar medicamentos para curarse, los cuales les hacían efecto rápidamente. Pero al llegar a un tiempo posterior descrito por Neijing, que pareciera ser el contemporáneo, la gente, aunque tomase medicamentos, no se curaría de sus enfermedades. La gente de hoy tiene más hospitales y más equipos avanzados pero, aun así, hay muchas enfermedades incurables. ¿Cuál es la razón?
El Neijing responde por qué los antiguos no necesitaban tomar remedios, y por qué la gente del tiempo medio sí. Qi Bo decía que la preparación de las cocciones de remedios era para alistarse, para tener de antemano el conocimiento adecuado por si alguien se enfermaba y poder tener un tratamiento medicinal. Estos sabios antiguos ya habían visto que la salud de la gente iba a deteriorarse con el llamado progreso. Llegando al tiempo medio, la gente verdaderamente empezó a enfermarse y ya necesitaba tomar las preparaciones.

CON REGLAS MORALES, EL CUERPO NO SE ENFERMA TANTO

La gente en el tiempo antiguo vivía de acuerdo con normas éticas. La mayoría cultivaba su espíritu y refinaba su cuerpo, lo cual la convertía en gente virtuosa y, por lo tanto, sana. No se enfermaba porque al ser buenas personas, tenían de (virtud). Es una razón muy simple.
Este de es una clase de materia blanca. A los ancestros chinos se los escuchaba decir habitualmente que hay que “acumular de” y no cometer maldades para “no desgastar de”. Ellos sabían que importancia tiene este asunto. Este de se encuentra alrededor del cuerpo humano y forma un campo. Cuando sufrimos, aguantamos golpes o actuamos correctamente, estas acciones crean materia blanca, de. Por el contrario, cuando el hombre hace maldades, genera y recibe una materia negra llamada ye (que sería el “karma malo” del que habla la religión budista).
Pero en la vida y la materia siempre rige el yin yang, los dos opuestos. Entonces, la materia negra –ye- y la materia blanca –de- existen al mismo tiempo y mantienen una relación estrecha entre sí que responde al equilibrio del universo.
En la China antigua todos sabían de un principio, un principio del universo: “si no se pierde, no se gana; si se gana, hay que perder”; aunque uno sólo quiera ganar sin dar nada a cambio, las leyes del universo tarde o temprano equilibrarán las cuentas. A la mayoría de la gente de hoy le cuesta creer esto. Alguien podría decir: “¿Y quién desempeña esta función justiciera? ¿la policía? ¡Si ni siquiera pueden ordenar el tránsito!”.
¿Qué ocurre entonces?
En las creencias budistas y daoístas se dice que si uno tiene de, si no gana en esta vida, ganará en la próxima. Los chinos creen que el de y el ye son las únicas cosas que uno se lleva al morirse y que trae cuando se reencarna. Si una persona nació con mucho de, tal vez sea un alto funcionario o gane grandes fortunas y pueda tener lo que quiera. Todo eso lo intercambia por el de que ha acumulado en vidas pasadas y ha traído al reencarnarse. También se dice que si una persona no tiene ni una pizca de materia blanca –de-, tanto su cuerpo como su alma se extinguen.
¿Entonces por qué en los primeros tiempos muy pocas personas se enfermaban y no existían enfermedades raras y poco comunes? Porque las personas tenían más de. La gente estaba en armonía con el Cielo, entre sí y con la naturaleza, pues seguía un estándar moral más elevado; sabía que era correcto y que era incorrecto. En aquel tiempo, la gente vivía con los sabios; los sabios le enseñaban a cuidar su salud, a no dejar que su cuerpo se deteriorase; le enseñaban a practicar el ejercicio moderado, el sueño moderado, cómo vestirse adecuadamente, cómo comer de forma moderada. La gente escuchaba a los sabios, seguía sus enseñanzas y casi nunca se enfermaba.
En el tiempo medio, la gente ya no escuchaba tanto a los sabios y sus pensamientos se volvieron más complicados. Como dice la historia bíblica de Adán y Eva, ellos dejaron de escuchar el mandato divino y empezaron a escuchar a la serpiente. La moral en el tiempo medio decayó poco a poco y, a medida que la materia negra se acumulaba, las personas se volvían más propensas a enfermarse. Cuando cae la moral, se hacen cosas malas y se obtiene materia negra, ye; por eso hay sufrimientos, dificultades y diferentes enfermedades. Con el tiempo, surgen más y más enfermedades nuevas y extrañas; porque el deterioro se acentúa y, en vez de saldar las cuentas, se acumula más y más ye.
Según esta antigua filosofía, la única forma de evitar completamente las enfermedades y los sufrimientos es elevar el estándar de moral y estar claro en distinguir lo correcto de lo perverso. En realidad esto no es tan difícil, ¿o sí?