miércoles, 24 de agosto de 2011

LA BENDICIÓN


La Bendición es la mas pura concentración de energía que le puede irradiar un ser a otro para inundarlo de buenos augurios y depende del alcance del que bendice, esta radiación la puede extraer desde su SER DIVINO o desde el Gran, Gran, Gran Sol Espiritual Central. Esto se hace para derramar sobre lo que se bendice, los dones de uno o varios de los “Aspectos de Dios”, aumentando esa cualidad sobre lo que se bendice. Por esto las bendiciones no se dan de forma incalificada como diciendo, “TE BENDIGO”, a secas, hay que calificar con una “Cualidad Divina” esa Bendición. Esto puede ser: “Bendigo tu bien” o tu Prosperidad”, cuando se le da la limosna a una persona de bajos recursos económicos. También se puede calificar como “Bendigo tu Inteligencia” cuando alguien va a presentar un examen, dar una charla, necesita resolver algo en una máquina o computadora. Se puede bendecir la Belleza, la Salud, el Amor y muchas virtudes divinas. Nosotros tenemos muy arraigado el concepto de bendición que da por ejemplo un papa haciendo la señal de la cruz con la mano derecha, otra forma de bendecir, que se ha observado es, estirando los brazos y las palmas de las manos irradiando como hace el Dalai Lama. La forma de Bendecir mas real de todas, es solo con la presencia como los hace una persona conectada a su SER, un Maestro Ascendido o el Señor Gautama cuando aparece en Wesak. Las Bendiciones no tienen ningun sentido cuando se hacen por llenar un formalismo, como cuando se bendicen los alimentos antes de comer y por estar muerto de hambre se dice rápidamente una formula de palabras. La real BENDICIÓN, que es la única que un responsable Estudiante de la “Enseñanzas Espirituales” hace, se realiza en estado de concentración, poniéndole el pensamiento y el sentimiento de la Cualidad Divina que se demanda, como BENDICIÓN, a lo que se bendice. Las Bendiciones no necesariamente tienen que ser largas y llenas de palabrería, puede ser como lo hace el Señor Gautama, que Bendice realmente en un segundo cerrando los ojos muy concentrado y transmite la bendición solo con la dulzura de Su Presencia. Uno debe ser una bendición siempre. Concienciemos cuantas veces no somos bendición y contestamos duro, no tenemos expresiones de amor para con la gente sino de rechazo, cuando somos difíciles de tratar. Esto recarga nuestra atmósfera personal y nuestro alrededor de obstáculos. Siempre debemos ser una BENDICIÓN cuando aparecemos en un lugar, viene la gente a la casa, se llama por teléfono, se escribe un mail, se redacta un artículo, se cocina, se hace cualquier oficio, se le dirige la palabra a alguien o se habla por micrófono. Háganse el propósito de ahora en delante de que todo lo que hagan, digan, piensen o sientan lleve impresa una BENDICIÓN. Es lo mejor, y los Maestros nos lo piden encarecidamente. Esto aliviana la atmósfera de la tierra y nos rodea de un continente de facilidades, que nos ayuda a vivir mejor. Pruébenlo. No es demagogia.

Rubén Cedeño

SÉ CONSCIENTE, BUSCA EL CENTRO EN TU INTERIOR


El ego es una falsa sensación del yo. 
Sin tener ningún yo, sigues creyendo que lo tienes... eso es el ego. El ego es un falso yo... no eres un yo, pero aun así crees que eres un yo.

Malungputra, Un Buscador de la Verdad, acudió a Buda. Buda le preguntó: 
-¿Qué andas buscando?
-Busco mi yo: Ayúdame -dijo Malungputra.
Buda le pidió que prometiera hacer todo lo que se le indicara.
. Malungputra se echó a llorar y dijo:
-¿Cómo voy a prometer nada? No soy. Todavía no soy,- así que
¿cómo puedo prometer? No sé lo que voy a ser mañana. No tengo ningún yo que pueda prometer, así que no me pidas imposibles. Lo intentaré. Eso es lo máximo que puedo decir, que lo intentaré. Pero no puedo decir que haré lo que tú me digas, porque ¿quién va a hacerlo? Lo que busco es eso que puede prometer y cumplir una promesa. Todavía no lo soy.
-Malungputra -dijo Buda-, te he pedido eso para oír esto. Si hubieras prometido, te habría rechazado. Si hubieras dicho: «te prometo que lo haré», yo habría sabido que no eres un auténtico buscador de la verdad, porque un buscador debe saber que aún no es. De lo contrario, ¿qué sentido tendría buscar? Si ya eres, no hay necesidad; ¡No eres! Y si uno puede sentir eso, el ego se evapora.

El ego es un concepto falso de algo que no está ahí. «YO» significa un centro que pueda prometer.
Este centro se crea estando continuamente consciente, constantemente consciente. Sé consciente de que estás haciendo algo... de que estás sentado, de que te vas a dormir, de que te está llegando el sueño, de que estás cayendo.
Intenta ser consciente en todo momento, y entonces empezarás a sentir que en tu interior nace un centro. Las cosas han empezado a cristalizar, se están centrando. Ahora todo está relacionado con un centro.
No estamos centrados. A veces nos sentimos centrados, pero son momentos en los que una situación nos hace conscientes. Si de pronto se produce una situación muy peligrosa, empezarás a sentir un centro dentro de ti, porque cuando estás en peligro te vuelves consciente. Si alguien va a matarte, en ese momento no puedes pensar; en ese momento no puedes seguir inconsciente, Toda tu energía está centrada, y ese momento se vuelve sólido. No puedes moverte hacia el pasado, no puedes moverte hacia el futuro... este momento concreto se convierte en todo. Y entonces no solo eres consciente del asesino, sino que te haces consciente de ti mismo, el que va a ser asesinado. En ese sutil momento empiezas a sentir un centro en tu interior.

EL ARTE DE OBSERVAR


Un principio espiritual de gran beneficio para el ser es el de observar y no absorber. Cuando observamos, adoptamos una nueva posición mental en cualquier situación en la que nos encontremos, en la relación con los demás. Observar es una habilidad silenciosa, una habilidad que necesitamos aprender si queremos evaluar con claridad qué cambios positivos son necesarios en una situación o con una persona. Cuando adoptamos la actitud de un observador, la mente se mantiene clara y libre, y de esta manera, abierta a nuevas perspectivas, ya que aprendemos a escuchar y a sintonizar con la realidad de la otra persona. Observar nos capacita a ser creativos, productivos, efectivos ya que hemos generado un espacio para un entendimiento mejor y más verdadero. Si no aprendemos este arte de observar, entonces reaccionamos y absorbemos la negatividad del evento o de la persona. Nos hundimos en las arenas movedizas de lo que está mal y por tanto, nunca podemos poner las cosas bien. A medida que absorbemos nos vamos llenando, nos volvemos pesados con las emociones negativas y con esta sobrecarga somos incapaces de elevar la conciencia y percibir la realidad de las cosas. Perdemos la perspectiva. Mantener la actitud de un observador desde la distancia es la base para refinar nuestro poder de discernir y decidir.

CUATRO CLAVES PARA MEDITAR


I - VIGILA TU INTENCIÓN

 La intención es como la energía que se le da a una flecha cuando es lanzada al espacio. Ella contiene el deseo y la decisión y algo que va a determinar el éxito, la dirección.
 Esto es muy importante en la meditación porque si verdaderamente quieres meditar, que es hacer contacto con tu alma, y le das una dirección egoísta a la energía que pones en ello, nunca vas a llegar a tener un éxito completo.
 El alma es la fuente de todo amor, en ella no hay una pizca de egoísmo. El servicio, el darse en bien de los demás, es su instinto, así como el deseo de autosatisfacerse es el instinto de la personalidad. Por lo tanto, cuando vamos en pos del contacto con el alma, tenemos que tener una intención que no contenga elementos de egoísmo para que nos impulse en la dirección correcta.

Si quieres meditar para sentirte bien, de seguro que al hacerlo lo vas a lograr, te relajarás, ganarás fuerzas y hasta gozarás de buena salud, pero no habrás hecho un verdadero contacto con tu alma que es la que guarda los más grandes tesoros para ti. Querer sentirse bien es bueno y hasta un deseo genuino, pero no es la correcta intención que debes tener al meditar porque contiene un poquito de egoísmo. Pero si tu intención es servir a la humanidad, ayudar al planeta, hacer algo para que el Plan de Dios se establezca en el mundo, entonces la dirección que toma tu energía, al no contener nada de egoísmo, es la correcta y te va a permitir un contacto con tu alma mucho más directo y en menos tiempo.

Si tienes presente que eres parte de ese gran todo que llamamos humanidad, puedes introducir en tus actividades el sentido de que cada cosa que mejoras en ti, mejora a la humanidad. Este pensamiento te ayuda a lograr la correcta intención que es la energía dinámica que te impulsa a lograr la meta trazada.

Hay un sabio tibetano que definió el pecado como pérdida de tiempo en el proceso de evolución. Con la correcta intención ganamos tiempo...

Esta es una clave muy importante, no la subestimes, aquí radica gran parte del éxito de la meditación. Entonces, lo primero a tener en cuenta es la correcta intención. Antes de empezar a meditar puedes decir la siguiente plegaria:


Amado Padre Celestial, quiero servirte a través de mi meditación.
Que mis energías sirvan para aumentar la luz en el mundo.
Que mi amor vaya a aliviar los corazones necesitados.
Que todo lo que pueda lograr como fruto de esa meditación sea para tu Gloria.

Puedes usar cualquier otra oración que contenga la idea del servicio. Hasta un pensamiento bastará si se hace con profundo sentido. Existe un mantra que es muy poderoso porque contiene una fuerte intención hacia lo divino y es utilizado por los discípulos que sirven intensamente el Plan.


En el Centro de la Voluntad de Dios permanecemos.
Nada ni nadie, ni siquiera nosotros mismos, podrá jamás apartar nuestra voluntad de la suya.
Complementamos esa voluntad con el amor.
Nosotros, el triángulo divino, por amor a nuestros hermanos, en el cuadrado servimos.

El triángulo representa al alma, tu parte divina y el cuadrado a tu personalidad. Esta afirmación dice que te comprometes a trabajar como alma en el mundo de los hombres. Es muy probable que no signifique mucho para ti en un principio pero, a medida que avances en tu meditación, verás como asumirá un significado muy grande y se convertirá en una corriente de energía que te conducirá al lugar... donde la voluntad de Dios es conocida.



II - MEDITA EN GRUPO

Esta es otra de las grandes claves para la meditación. Fíjate lo que sucede. La conciencia que tiene el alma es una conciencia grupal con capacidad de acceder al todo del cual es parte, y la conciencia de la personalidad es una conciencia individual, que no va más allá de la persona. Este es el motivo del porqué a mucha gente se le hace tan difícil meditar. No quieren dejar de lado su conciencia de individuo y con ella quieren hacer contacto con su alma que no tiene ese tipo de conciencia. Es una contradicción. Es como querer nadar en contra de la corriente. Uno se cansa mucho. Cuando meditas solamente pensando en ti y en el beneficio que vas a obtener, estás tomando un camino muy largo y con muchos ramales. En cualquiera de ellos te puedes perder. Puedes entrar al mundo del astralismo, ese mundo emocional de espejismo y distorsión, en donde están todas las imágenes creadas por la emoción humana, como las imágenes que ves en el cine. El problema radica que en el cine tú sabes que lo que ves es una mera proyección, una película, pero cuando éstas imágenes aparecen en tu mundo interno, producto del contacto con el plano astral o emocional, te confundes y crees que son reales y son también, al igual que en el cine, meras proyecciones. También te puedes perder en las mil y una veredas del plano mental de la humanidad y sus elucubraciones, que te hacen creer dueño y señor de la verdad. Si te introduces en esos caminos tortuosos no quiere decir que te condenas, simplemente pierdes mucho tiempo, mientras tu alma espera por ti. La meditación grupal es como una inmensa avenida de luz que te conduce directamente al reino del alma, más allá de la emoción, más allá de la mente.

Es muy importante que distingas la meditación grupal del hecho de juntarte con tus amigos a meditar. En la meditación grupal comienzas a tomar conciencia de que tus compañeros y tú son una misma cosa, son la Humanidad, y te fundes con ellos, sin distancias ni diferencias. Meditación grupal es disolver las fronteras de piel, de sentimiento y de pensamientos que nos separan de nuestros compañeros para formar un organismo nuevo, producto de la unión de todos. Es perder, por un momento, la conciencia de separación para disolvernos en la gran fraternidad humana.

La personalidad suele estar temerosa de la conciencia grupal porque cree que, en ella, puede perderse. Había una vez una gota de agua que se encontraba temblorosa, frente al mar, porque tenía miedo de perderse en el gran océano y sabía que si se quedaba fuera, el viento la iba a secar. Temerosa se lanzó y cuál sería su sorpresa al comprobar que ella era el mar. Esto mismo le sucede al individuo que teme perderse en la conciencia grupal; cuando por fin decide lanzarse a esta gran aventura interna, se expande tanto, tanto y tanto, que se da cuenta que en vez de perderse, lo que hace es crecer.

Cuando medites en tu casa, en la soledad de tu lugar preferido, únete mentalmente a tus compañeros de manera que le des a tu meditación la dimensión grupal que tanto ayuda a acceder a la conciencia de tu alma. Puedes elegir a un amigo especial, a todo un grupo, a todos los discípulos de los diferentes Maestros, a toda la humanidad. Como prefieras. 



III - HAZ UN VACÍO

La forma más efectiva de meditar y hacer contacto con el alma es haciendo un vacío. Soltando, con cada exhalación, todo aquello que nos preocupa, que nos limita, que nos aprisiona, que de alguna forma nos mantiene atados al diario vivir. Es soltar todos los apegos, tanto los malos como los buenos. Es quedarnos simplemente en contacto con la vida, sin pensamientos, emociones o acciones.

 Un vacío es un espacio neutro. En nuestra mente, el intervalo entre dos pensamientos es la zona neutra que permite la entrada de ideas superiores que no están condicionadas por el pensamiento de todos los días. Porque si estás repitiendo pensamientos, los nuevos no caben, no llegan. Por lo tanto, sólo en los espacios vacíos de la mente, en los intervalos, es que se produce lo que se conoce por inspiración.

El vacío, el espacio neutro, se produce en nuestra vida diaria cuando nos mantenemos en el medio de dos polaridades sin tomar partido cuando, siendo capaces de ver lo bueno y lo malo de ambas partes, nos situamos en el medio, sin defensa ni ofensa, sin juicio de ningún tipo. Inmediatamente se produce una energía que tiende a la armonía porque estás equilibrando los platillos de la balanza. Y lo mágico es que surge el amor como algo natural, porque el amor es la sustancia de los espacios neutros.

El punto culminante en la meditación se produce cuando en ella alcanzamos el vacío. Porque entramos en una zona neutra de la conciencia que nos permite el contacto con nuestra dimensión divina. Es como unir el cielo y la tierra. Porque en las profundidades de la materia, en sus espacios neutros, está la fuerza del Espíritu. Cuando alcanzamos un estado de profundo vacío, hacemos contacto directo con la divinidad desparramada por toda la creación y producimos redención en nuestra materia y en todo lo que nos rodea. Te recuerdo que redimir es imponer una vibración superior sobre otra inferior. De esta manera, estamos cambiando la cualidad de la materia, la estamos sutilizando.

Si en tu meditación, después de soltar tus apegos, expandirte y dejarte fluir libremente, visualizas un vórtice de energía que gira vertiginosamente y te metes en él y giras con él, puedes llegar al vacío más fácilmente. Acuérdate que siempre hay una gran diferencia entre visualizar y encarnar. Para llegar al vacío, tienes que convertirte en ese vórtice de energía, tienes que encarnarlo, sentirlo, vivirlo. De todas maneras, el hecho de visualizarlo es un primer paso, te ayuda a llegar al segundo paso, que es el verdadero.

IV - INVOCA A LOS ÁNGELES

Los ángeles son la sustancia misma de la energía. Ellos, en su infinito movimiento, van substanciando los éteres, dándole forma al pensamiento de los hombres. Toda creación requiere de la participación, tanto de los hombres como de los ángeles. Podemos decir que son nuestra contraparte. Se dice que el hombre piensa y el ángel construye. El ángel evoluciona amando para llegar a pensar. El hombre evoluciona pensando para llegar a amar. El reino angélico, en relación con el reino humano, es femenino, y el reino humano en relación con el reino angélico es masculino.

 Los ángeles siempre están presentes en nuestra meditación, por eso es muy importante que trabajes conscientemente con ellos. Los puedes invocar para que te acompañen. Al ángel se le atrae con el amor y con la belleza. Unas flores naturales, un aroma sutil, una música que eleve la vibración, son elementos que permiten el acercamiento a los ángeles.

Es importante que notes la diferencia entre los elementales y los ángeles. Los elementales son los espíritus de la naturaleza, aquellas unidades de vida que son la energía detrás de todas las formas físicas. Ellos son grandes servidores de Dios; son la vida inteligente de la materia. Pero en la meditación, como lo que queremos es unirnos al alma, no invocamos a los elementales, sino a los ángeles que, habiendo salido de la etapa elemental, están en la línea evolutiva igual que nosotros. Ellos se dirigen hacia la gran Unidad y no hacia el mundo de la multiplicidad. Hay grandes ángeles, así como hay grandes hombres; hay ángeles Maestros, así como hay grandes Maestros.

Cuando el trabajo en la meditación se hace con la participación consciente de los ángeles, los resultados son siempre muy superiores. Se nos ha dicho que la nueva etapa humano-dévica (en Oriente a los ángeles se les llama Devas) difiere de las anteriores en la unión libre y voluntaria de los ángeles y los hombres, cuando ambos, con su aceptación mutua al trabajo, forman la ecuación perfecta. De esta manera pueden unirse tan profundamente que en el vórtice de energía no se puede distinguir donde empieza el ángel, dónde el hombre.

Los ángeles se están acercando a la humanidad. Este acercamiento está siendo presentido por todos. Vemos cómo hay un resurgir de la presencia angélica por todas partes. Encontramos libros, música, estatuas, pinturas, todo tipo de objetos inspirados en ellos. 

APRENDE A MEDITAR MEDITANDO


La mejor forma de aprender a meditar es meditando. Por ello he querido simplemente darte los pasos básicos para que tú mismo, a través de la experiencia, aprendas la maravillosa ciencia de la meditación. Mucho más podría decirte pero creo firmemente que la mejor forma de aprender algo es haciéndolo.

martes, 23 de agosto de 2011

TRANSFORMAR EL SUFRIMIENTO EN ÉXTASIS



¿Es tu búsqueda de la iluminación, la de la alegría y el entusiasmo de conectar cada vez más con eso que realmente eres?, o es mas bien una búsqueda para escapar del temor, del dolor y de la angustia del día a día? Te sugerimos que pienses en ello.

Date cuenta, de que no hay escape. Mientras intentas, deshacerte de, vencer a, liberarte de, empujar fuera de ti; o soltar el temor, el dolor y la angustia, esa energía que gastas para apartar de ti algo, redirigirá hacia ti, aquello de lo que procuras huir. Todo aquello a lo que te resistes persiste totalmente, y todo aquello que invalidas le das poder completamente.

Eres realmente un gran cuerpo de energía electromagnética. Esto significa que cada uno de tus aspectos: tu cuerpo físico, tu consciencia, tus pensamientos y creencias y tu ser emocional; están entrelazados para crear un cuerpo de energía que se asemeja a un imán. Esta energía tiene una resonancia, una frecuencia vibratoria, que atrae hacia sí mismo aquello que encaja con su propia frecuencia.

En el día a día, creas en tu realidad percibida esas situaciones que reflejan tus propias creencias, acerca de quien eres y de cómo es el Universo. Las frecuencias o las resonancias, encajan entre sí. Así, que si deseas producir un cambio en tu vida, debes entonces cambiar la frecuencia que eres.

Hemos dicho muchas veces que la iluminación, o la capacidad de existir en el estado de la cuarta o quinta dimensión, como así lo llamáis, es el resultado natural de amar cada uno de tus aspectos incondicionalmente. Es decir; a través del amor incondicional cambias la frecuencia. Esto no tiene porque ser una lucha. Es sencillamente una elección en cada momento presente. No hay píldoras, ni pociones mágicas, ni palabras mágicas, ni conjuros ni rituales. Hay sólo amor o temor. ¿Cuál escoges en cada instante?.

Claro que tu frecuencia cambia y fluctúa momento a momento. Cuando estás en un espacio amoroso y de aceptación, percibes tu realidad exterior con esa perspectiva. Aquellos que han experimentado momentos de epifanías o grandes ¡Ah ja!, se han preguntado por que esta experiencia no se ha repetido más seguido, o por que si la han experimentado una vez no puede ser así todo el tiempo. Bueno, es porque esa frecuencia no encaja con lo que eres la mayor parte del tiempo.

Los dos componentes poderosos de tu Ser magnético, son tus creencias acerca de ti mismo y las emociones conectadas a esas creencias. Las emociones son la base de tu poder creador. Cuando operas en tu día a día desde las emociones de temor basadas en la creencia de que no eres digno, de que eres insuficiente, de que no tienes poder, de que el amor es igual al dolor, y de que el universo es un lugar peligroso y de condenación, entonces tus creaciones diarias reflejarán esto.

Sin embargo, como eres poderoso y maravilloso Ser, cambias tu resonancia para crear cualquier cosa que desees. Todo empieza y termina contigo. Recuérdate, tu verdad más grande. Eres en todo momento, sin importar lo que parezca, una expresión perfecta y eterna de la Creación. Eres Dios y Diosa jugando un maravilloso juego llamado ‘la vida humana, ahora’.
El aspecto de ti que se olvida de esta verdad, el aspecto que cree y siente todo eso del temor, es apenas, un pequeño niño que vive dentro de ti. Aquel que, a pesar de olvidar la gran verdad, ama la totalidad de sí mismo absolutamente; aquel que ha luchado cada día de su vida para sobrevivir; aquel que siempre ha hecho lo mejor posible en cada circunstancia, es este pequeño aspecto de ti el que requiere plena atención, requiere tu compasión y amor incondicional.

Te recordamos las llaves de la transformación:

1. Sólo puedes transformar lo que es tuyo. ¿Si hay un aspecto de ti que no posees o una situación que no posees, entonces cómo podrías transformarlo?

2. Sólo puedes crear transformación en el ahora. No puedes transformar en el pasado, ni puedes transformar en el futuro. Sólo puedes transforma en tu momento presente y la paradoja por supuesto, es que cuando escoges la transformación en el ahora, transformas automáticamente tu pasado y tu futuro.

3. Sólo puedes transformar mientras estas en la emoción del temor o el dolor, porque es ahí donde tu poder reside. Si dudas esto, entonces te pediré que recuerdes el hecho de que cuando intentas tomar tus decisiones diarias basadas en la lógica y la experiencia, y te encuentras en medio de una fuerte emoción, tu lógica generalmente sale va por la ventana!.

4. Sólo puedes crear transformación abrazándolo todo. Eso es, abraza al niño dentro de ti, que ha creado esa realidad no deseada que estás experimentando. Abraza la situación y a los co-creadores y busca el regalo de esta situación. ¡Si tienes problemas encontrando el obsequio, recuérdate a ti mismo que no importa la situación que sea. Es una oportunidad de ser el aspecto más elevado de quien realmente eres!

Te pedimos que observes el hecho de que todos tus temores se basan en una percepción basada en la carencia. La gran verdad es que no hay carencia. Sin embargo, como esto es tu creencia y tu temor, esto es lo que creas en tu vida. Tanto si es la falta de amor, de dinero, o simplemente de fluidez y comodidad en tu vida. Muchos de vosotros os apresuráis con mucho esfuerzo y lucha, a tratar de cambiar esta situación y te preguntas por qué nada cambia realmente.

El temor a la carencia es una resonancia. El conocimiento de la abundancia absoluta en cada aspecto de tu vida es también una resonancia. Para cambiar la resonancia te sugerimos que des de antemano gracias al universo, por lo menos una vez cada día por la abundancia en tu vida.

Siéntate y escribe todas las cosas en tu vida, en cada área, por las cuales estar agradecido. Cada día mientras cantas tus Agradecimientos, siente la alegría de esta abundancia y de la riqueza en tu vida. Mientras te encuentras centrado en esta actividad estás en el ser y el ahora de la abundancia.

Durante el resto del día llevarás esta resonancia contigo. Cuando veas algo que te complace o te da alegría, da las Gracias. ¡Da un paso atrás y prepárate para el cambio!.

Así que ya ves, no hay escape. Lo único que hay eres tu mismo, y a través de tu propio e impresionante poder puedes crear lo que deseas -- el cielo en la tierra y tu, el dios y diosa, dándose cuenta en todo el potencial llamado humano.

Bogar Blancarte

EL CICLO KÁRMICO PERSONAL


Las vidas terrestres que ustedes experimentan forman parte de un ciclo mayor de sus almas. Este ciclo fue diseñado para permitirles a ustedes experimentar completamente la dualidad. Ustedes - dentro de este ciclo – han experimentado cómo es ser masculino, ser femenino, estar saludable y enfermo, ser rico o pobre, ser ‘bueno’ y ‘malo’. En algunas vidas, ustedes han estado intensamente involucrados con el mundo material, siendo un granjero, un trabajador o un artesano. 
Ha habido más vidas orientadas espiritualmente, en las cuales ustedes portaron una fuerte conciencia de sus orígenes espirituales. En aquellas vidas ustedes se vieron atraídos por vocaciones religiosas. También ha habido vidas en las cuales ustedes exploraron el mundano dominio del poder, de políticas, etc. Puede haber habido vidas dedicadas a su expresión artística. 
Frecuentemente, las almas tienden a especializarse en algo en el curso de todas estas vidas. Esto puede ser claramente reconocido en personas que poseen un don natural en un área determinada. Parecería que ellos tuvieran un potencial ahí, incluso desde niños, el cual solo necesita ser tocado en el momento oportuno y entonces éste se desarrolla fácilmente. 
Las almas de los Trabajadores de la Luz muy frecuentemente son atraídas hacia vidas religiosas, y han vivido numerosas vidas como monjes, monjas, sacerdotes, chamanes, brujas, psíquicos, etc. Ellos estuvieron inclinados a ser intermediarios entre el mundo material, físico y los reinos espirituales. Y por lo tanto ellos desarrollaron una ‘habilidad’ en estos campos. Cuando ustedes sienten este llamado, este fuerte impulso a involucrarse con la espiritualidad, incluso si éste no se adapta a su vida diaria normal, ustedes bien podrían ser parte de esta familia de Trabajadores de la Luz. 
Vivir en la Tierra les provee a ustedes una oportunidad de experimentar completamente cómo es ser un humano. Ahora, ustedes podrían preguntar: ¿qué tiene de tan especial ser un humano? La experiencia humana es tanto diversa como intensa. Cuando ustedes viven una vida humana, están temporalmente inmersos dentro de un abrumador campo de sensaciones físicas, pensamientos y sentimientos. 
Debido a la dualidad inherente en este campo, hay gran contraste e intensidad en sus experiencias. Mucho más grandes que cuando ustedes están en los planos astrales, como ustedes lo llaman. (Estos son los planos a los cuales ustedes entran después de que mueren y donde están entre vidas) Debe ser difícil de imaginar para ustedes, pero a muchas entidades en nuestro lado les encantaría estar en sus zapatos. A ellos les encantaría ser humano, ganar experiencia humana. La experiencia humana tiene una clase de realidad en ella, la cual tiene un incalculable valor para ellos. Aunque ellos pueden crear incontables realidades por el poder de su imaginación, esto les da menos satisfacción que la creación de una realidad ‘real’ en la tierra. 
Sobre la tierra, el proceso de creación es a menudo una lucha. Ustedes típicamente encuentran una suerte de resistencia en hacer realidad sus sueños. El tipo de creación mental en el mundo astral es mucho más fácil. No hay tiempo de retraso entre el pensamiento de algo y la verdadera creación del mismo. Además, ustedes pueden crear cualquier realidad que quieran o en la que puedan pensar. No hay límites. En el momento que ustedes imaginan un jardín encantador, está ahí para que ustedes entren. 
Dar nacimiento a una idea en la tierra, hacerla realidad en el mundo material, es un gran esfuerzo. Demanda una fuerte intención, perseverancia, claridad mental y un corazón confiado. En la tierra, ustedes tienen que tratar con la lentitud y tenacidad del mundo material. Ustedes tienen que lidiar con sus propios impulsos contradictorios, con las dudas, con la desesperación, con la falta de conocimiento, con la falta de confianza, etc. 
El proceso de creación puede ser obstruido o incluso fallar a causa de cualquiera de estos elementos. Pese a todo, estos problemas potenciales, incluso las fallas, son las verdaderas razones que hacen tan valiosa la experiencia de vida terrestre. En este proceso, los desafíos que encuentran son sus más grandes maestros. Le dan a la experiencia terrestre una profundidad tal que la hace mucho más honda y amplia que el fácil proceso de creación en los planos astrales. Esta facilidad engendra insignificancia. Las entidades 
astrales que todavía no han experimentado vidas sobre la Tierra saben y entienden esto. 
Ustedes con frecuencia se desalientan e incluso se desesperan por la no condescendiente naturaleza de su realidad. Muy a menudo, la realidad no responde a sus deseos y esperanzas. Muy frecuentemente, sus intenciones creativas parecen finalizar en dolor y desilusión. Sin embargo, ustedes hallarán la llave de la paz y la felicidad en algún punto. Ustedes hallarán aquella llave dentro de su propio corazón. Y cuando lo hagan, la alegría que les sobrevendrá no será igualada por nada creado en los planos astrales. Será el nacimiento de su maestría, su divinidad. El éxtasis que experimentarán cuando despierte su divinidad les proveerá el poder de sanarse a ustedes mismos. Este amor divino les ayudará a recuperarse de las heridas profundas que han sufrido a través de sus vidas en la tierra. 
Después de esto, serán capaces de ayudar a curar a otros que hayan atravesado las mismas pruebas y penas. Ustedes reconocerán su dolor. Lo verán en sus ojos. Y serán capaces de guiarlos en su camino hacia la divinidad. 

domingo, 21 de agosto de 2011

EN TODOS LADOS


Érase una vez una mujer muy devota y llena de amor de Dios. Solía ir a la iglesia todas las mañanas, y por el camino solían acosarla los niños y los mendigos, pero ella iba tan absorta en sus devociones que ni siquiera los veía.

Un buen día, tras haber recorrido el camino acostumbrado, llegó a la iglesia en el preciso momento en que iba a empezar el culto. Empujó la puerta, pero ésta no se abrió. Volvió a empujar, esta vez con más fuerza, y comprobó que la puerta estaba cerrada con llave.


Afligida por no haber podido asistir al culto por primera vez en muchos años, y no sabiendo qué hacer, miró hacia arriba… y justamente allí, frente a sus ojos, vió una nota clavada en la puerta con una chinche.


La nota decía: “Estoy ahí fuera”

ACEPTAR Y JUGAR


Estando el Maestro haciendo oración, se acercaron a él los discípulos y le dijeron: “Señor, enséñanos a orar”. Y él les enseñó del siguiente modo:

“Iban dos hombres paseando por el campo cuando, de pronto, vieron ante ellos a un toro enfurecido. Al instante, se lanzaron hacia la valla más cercana, con el toro pisándoles los talones. Pero no tardaron en darse cuenta de que no iban a conseguir ponerse a salvo, de modo que uno de ellos le gritó al otro: "¡Estamos perdidos! ¡De ésta no salimos! ¡Rápido, di una oración!"

Y el otro le replicó: "¡No he rezado en mi vida y no sé ninguna oración apropiada!".

"¡No importa: el toro nos va a alcanzar! ¡Cualquier oración servirá!"

"¡Está bien, rezaré la única que recuerdo y que solía rezar mi padre antes de las comidas: Haz, Señor, que sepamos agradecerte lo que vamos a recibir!".

Nada hay que supere la santidad de quienes han aprendido la perfecta aceptación de todo cuanto existe.

En el juego de naipes que llamamos “vida” cada cual juega lo mejor que sabe con las cartas que le han tocado.

Quienes insisten en querer jugar no las cartas que les han tocado, sino las que creen que debería haberles tocado, son los que pierden el juego.


No se nos pregunta si queremos jugar. No es ésa la opción. Tenemos que jugar. La opción es: cómo.

CRECER


Crecer es dejar atrás algo a lo cual estuvimos apegados y de lo cual nos cuesta desprendernos, 
es atrevernos una vez más y estar dispuestos a ser diferentes de lo que fuimos ayer, es desarrollarnos y evolucionar desde adentro.
Cuando decidimos cambiar una actitud negativa, estamos creciendo. 
Cuando decidimos corregir un error, estamos evolucionando.
Cuando dejamos de hacer algo que nos empequeñece, estamos desarrollándonos.
Todos los días la vida nos presenta oportunidades de crecer.
Para proyectarse en el tiempo como algo duradero, este cambio debe ser paulatino y consciente.
Observemos a la naturaleza, y más particularmente a los árboles: en otoño pierden su follaje y se liberan de la carga innecesaria, recogiéndose dentro de sí para recibir el invierno. Por fuera, parecieran no tener vida, pero preparan sus raíces para que en la primavera sus ramas puedan ver surgir los primeros brotes, dando lugar a las hojas y luego los frutos del verano.
Si logramos desprendernos de esas hojas que no necesitamos mientras desarrollamos nuestra esencia, también podremos dar frutos y transformarnos.

FLUYE, VIVE, TEN FE, SÉ FELIZ


Confía en que estas en el lugar perfecto, en el momento preciso.
Vive este presente como se te presenta. 
Pon atención a cada detalle y siéntelo con plenitud, es único. 
No lo desperdicies preocupándote por cosas del pasado o con ansiedad respecto al futuro, ni pensando en el lugar donde deberías estar o como deberías estar. Siempre se encuentra en nuestros corazones, en nuestro interior, lo que estamos buscando en el exterior.
Aprende mas a aceptar que a esperar, así tendrás menos desilusiones. 
Ama a las personas sin depender de ella.
Confía en tu corazón. 
Si sueltas el dolor puedes abrazar el gozo.
En este momento estas rodeado de las personas necesarias para tu crecimiento.
Fluye.
Vive. 
Ten fe. 
Se feliz.