lunes, 2 de mayo de 2011

EL CHAKRA CARDIACO: ANAHATA


EL CUARTO CHAKRA Y SUS CORRESPONDENCIAS

Nombre sánscrito: Anahata
Significado: Indemne
Tema principal: Amor
Elemento: Aire
 Localización: Corazón
Color: Verde
Cuerpo celeste: Venus
Finalidades: Equilibrio, compasión, aceptación
Alimentos: Vegetales
Vocal: A
Mantra: YAM
Terapia por el sonido: Música clásica, “Nueva Era”, música sacra, danzas sagradas o meditativas
Piedras: Esmeralda, cuarzo rosado, turmalina, jade
Animales: Antílope, paloma
Principio eficaz: Equilibrio
Derechos: Amar
Camino yóguico: Bhakti Yoga
Arquetipos: Quan Yin
Principio básico: Entrega del ser
Aromaterapia: Esencia de rosas
Función sensorial: Tacto
Símbolo: Loto de doce pétalos
Afecciones, deficiencias: Soledad, situaciones de codependencia

MISIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL CUARTO CHAKRA

El cuarto chakra conforma el punto central del sistema de chakras. En él se unen los tres centros inferiores físico-emocionales con los tres centros superiores psíquico-espirituales. Tiene asignado el elemento aire y el sentido del tacto. Esto señala la movilidad del corazón, el movimiento hacia algo, el contacto, el dejarse tocar, el estar en contacto con las cosas. Encontramos aquí la capacidad de enfatizar y “sentir con”, de compatibilizar estados de ánimo y entrar en resonancia con vibraciones. Mediante este centro se transforman en sentimientos las imágenes, las palabras y los sonidos.
La misión del chakra cordial es la unión por el amor. Toda ansia de contacto íntimo, de unicidad, armonía y amor se manifiesta a través del chakra cordial, incluso cuando nos salga al encuentro en su forma “encantada” de tristeza, dolor, angustia ante la separación o pérdida del amor.
En su forma purificada y completamente abierta, el chakra cordial es el centro del amor verdadero e incondicional, un amor que sólo existe por sí mismo, que no se puede tener o perder. En combinación con los chakras superiores, este amor se convierte en Bhakti, en el amor divino, y conduce al conocimiento de la presencia divina en toda la creación, a la unicidad con el núcleo más íntimo, con el corazón de todas las cosas del universo. El camino del corazón hacia esta meta pasa a través del “sí”, pleno de amor y comprensión, hacia nosotros mismos como premisa para el “sí” a los demás y a la vida.
Con toda unión generamos separación y negatividad. El “sí” positivo y lleno de amor genera, por el contrario, una vibración en la que no pueden mantenerse y manifestarse las formas y los sentimientos negativos, que se disuelven.
Cuando padecemos ante el sufrimiento o la enfermedad, podemos observar que mediante una amorosa dedicación al órgano enfermo o a la parte del cuerpo enferma podemos acelerar enormemente la sanación. Mediante el chakra cordial disponemos de un gran potencial de transformación y de curación: tanto para nosotros mismos como para los demás. El chakra cordial irradia en los colores verde y rosa, y a veces también en el oro. El verde es el color de la curación, al igual que de la armonía y de la simpatía. Cuando un vidente del aura percibe en el chakra cordial de una persona un verde claro y luminoso, es para él un indicativo de una capacidad curativa muy marcada. Un aura dorada, o con irisaciones rosas, indica una persona que vive en el amor puro y plenamente entregado a lo divino. Con frecuencia, el chakra del corazón se denomina la puerta al alma, puesto que no sólo se asientan en él nuestros más profundos y vivos sentimientos de amor, sino que a través de este centro energético también podemos entrar en contacto con la parte universal de nuestra alma, con las chispas divinas que hay en nosotros.

FUNCIONAMIENTO ARMÓNICO

Cuando tu chakra cordial está completamente abierto e interactúa armónicamente con los demás chakras, te conviertes en un canal del amor divino. Las energías de tu corazón pueden transformar tu mundo y unir a las personas de tu entorno, reconciliarlas y curarlas. Irradias un calor, una cordialidad y una jovialidad naturales que abre los corazones de tus congéneres, despierta confianza y obsequia alegría
Tus sentimientos están libres de tumultos interiores y conflictos, de dudas e incertidumbres. Amas por el amor en sí, desde la alegría de dar, sin esperar nada a cambio. Y te sientes a salvo y como en casa en toda la creación. Con todo, en lo que haces “pones todo tu corazón”.
Observas los acontecimientos del mundo desde esta sabiduría del corazón, y observas tu vida bajo una nueva luz. El amor de tu corazón secunda espontáneamente todas las aspiraciones que hacen crecer el amor a Dios y a su creación. Sabes que toda la vida de la creación vive en tu corazón. Ya no contemplas la vida desde fuera como algo separado de ti, sino como si fuera una parte de tu propia vida.

FUNCIONAMIENTO INARMÓNICO

Una disfunción del chakra del corazón puede expresarse de varias formas: por ejemplo, te gustaría dar, estar siempre para los demás sin tener que estar en la fuente del amor. En secreto sigues esperando recibir reconocimiento y confirmación a cambio de todo tu “amor”, y te decepcionas cuando tus esfuerzos no se ven suficientemente recompensados. O bien te sientes poderoso y fuerte y cedes a otros tu fuerza, pero no eres capaz de aceptar tú mismo el amor, de abrirte para recibir. Lo tierno y suave te desconcierta. Tal vez te digas a ti mismo que no necesitas del amor de los demás. Con frecuencia, esta postura va pareja con un pecho “ufano”, un indicativo del blindaje y del rechazo interiores al dolor y los ataques.

HIPOFUNCIÓN

El funcionamiento deficiente del chakra cordial te hace fácilmente vulnerable y dependiente del amor y la simpatía de otros. Cuando eres rechazado, te sientes profundamente afectado; ¿justamente cuando por una vez tuviste el valor de abrirte? Entonces te retraes de nuevo en tu caparazón, estás triste y deprimido. Es cierto que querrías dar amor, pero por miedo a un nuevo rechazo no encuentras la forma correcta de hacerlo, lo que te confirma una y otra vez en tu incapacidad. Posiblemente también intentas compensar tu falta de amor de una manera particularmente amigable y frecuente, haciendo llegar tu alegría de una forma bastante impersonal a todos por igual, sin dejarte, sin embargo, introducir más profundamente en las personas. Pero tan pronto se apela realmente a tu corazón, reaccionas evasivamente por miedo a una posible herida. Cuando tu chakra cordial está totalmente cerrado se manifiesta en la sequedad y en el desinterés, que puede llegar hasta la “frialdad de corazón”. Para poder incluso sentir algo necesitas una fuerte estimulación exterior. Estás descompensado y sufres depresiones.

POSIBILIDADES DE PURIFICACIÓN Y ACTIVACIÓN DEL CUARTO CHAKRA
EXPERIENCIA NATURAL

Cualquier paseo silencioso por la naturaleza verde e intacta armoniza todo nuestro ser a través del chakra cordial. Cualquier flor transmite el mensaje del amor y de la alegría inocente y deja que florezcan en nuestros corazones las mismas cualidades. Las flores rojas son particularmente adecuadas para activar suavemente y curar las energías del chakra cordial. Un cielo teñido de rosa con delicadas formaciones nubosas eleva y ensancha el corazón.

CHAKRA CUARTO: DERECHO A AMAR Y SER AMADO

En la familia, este derecho puede verse menoscabado cuando los padres no quieren ni atienden al hijo de una manera constante e incondicional. El amor bajo condiciones atenta contra la autoestima del niño. En cuanto al condicionamiento cultural, la restricción del chakra cordial se halla en las actitudes censoras ante los hombres que aman a otros hombres y las mujeres que aman a otras mujeres, los amores interraciales o las relaciones simultáneas con más de una persona. El derecho a amar queda perjudicado en los conflictos raciales, en la opresión de una cultura sobre otra, en las guerras y en todo lo que origina enemistades entre distintos grupos. Cuando nos sentimos ofendidos o rechazados, con frecuencia cuestionamos o restringimos nuestro derecho a amar; en consecuencia “echamos siete llaves” al corazón.

CHAKRA CUARTO: DE LOS TRES A LOS SEIS AÑOS

El chakra cuarto se desarrolla a medida que el niño empieza a encontrar su lugar en relación con la familia y el mundo en general. Es la edad de la imitación; el infante reacciona frente a la dinámica familiar y desarrolla su propio estilo de las relaciones interpersonales. Las amistades y los juegos con otros niños cobran mayor importancia, y sus iguales empiezan a ejercer una sutil influencia sobre la conformación de su personalidad.
Por lo que se refiere a la familia, en esta fase es imprescindible la ayuda amorosa de los padres para hacer posible que el niño desarrolle poco a poco su red de relaciones y se sienta amado así como admitido en ese mundo más amplio. La disfuncionalidad de la dinámica familiar tiene repercusiones particularmente graves en esa época. Los niños necesitan modelos de rol sanos para aprender a expresar la afectividad y el cariño.


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