miércoles, 18 de mayo de 2011

REFLEXIONES DE OSHO


ÉPOCA DE CAMBIOS


Hay veces que nos suceden cosas
que nos dejan tambaleantes,
como si la tierra estuviera sacudiéndose
bajo nuestros pies.

Nuestro sentido de seguridad está
siendo retado, y la tendencia
natural es tratar de aferrarnos
a lo que tenemos.

Pero éste terremoto interior es tanto
necesario como tremendamente
importante. Si lo permitimos,
uno emerge de los escombros más 
fuertes y más disponible
para nuevas experiencias.

Hay que tratar de observar éstas
crisis con desapego, casi como si
estuviera sucediéndole a 
otra persona.

Decir si al proceso, y encontrarnos
con él a medio trayecto.

Después del fuego, la tierra se reabastece.

Después de la tormenta, el aire es claro.

Después de la fría noche, 
el sol
siempre sale, ilumina y calienta.


Osho



VALOR

La semilla no puede saber qué va a suceder, la semilla nunca ha conocido la flor.
Y la semilla no puede siquiera creer que tiene el potencial de
convertirse en una hermosa flor.
El camino es largo, y siempre es más seguro no
recorrer ese camino porque el trayecto es desconocido,
nada está garantizado. 

Nada puede ser garantizado.
Mil y uno son los riesgos del camino, son muchos los escollos
y la semilla está segura, escondida dentro de una dura coraza.
Pero la semilla lo intenta, hace un esfuerzo, tira la dura concha que es
su propia seguridad y comienza a moverse.
Inmediatamente la lucha comienza: la lucha con la tierra, con las piedras,
 con las rocas. Y la semilla era muy dura y el brote será muy, muy suave
y los peligros serán muchos. 

No había peligro para la semilla, la semilla podía haber sobrevivido
por milenios, pero para el brote los peligros son muchos.
Pero el retoño emprende hacia lo desconocido, hacia el sol, hacia la
fuente de luz, sin saber dónde, sin saber por qué.
Enorme es la cruz que ha de cargarse, pero la semilla posee
un sueño y la semilla se mueve. 

El mismo camino es para el hombre.

Es arduo.

Mucho valor se necesitará.

Osho


 EXPERIMENTANDO

Simplemente mira a tu alrededor, mira a los ojos de un niño,
o a los ojos de tu amada(o), o de tu madre, o de tu amigo(a), o simplemente
¡siente un árbol!.
¿Has abrazado alguna vez a un árbol?
Abraza a un árbol y un día llegarás a saber que no sólo has abrazado
tú al árbol, sino que el árbol también responde, el árbol también te abraza.
Entonces, por primera vez, serás capaz de saber que el árbol no es
solamente la forma, que no es solamente un tipo de espécimen del cual
hablan los botánicos.
Es un dios desconocido, así de verde en tu jardín, tan lleno de flores en tu
jardín, tan cerca de ti, haciéndote señas, llamándote una y otra vez.

Una "experiencia" es algo que se puede transcribir a un libro de apuntes,
o captar en una película y pegar en un álbum.
Experimentar es el sentimiento de maravillarse por sí mismo, la emoción de la comunión, el toque suave de nuestra conexión con todo lo que nos rodea. 
Si no has oído a la naturaleza susurrándote últimamente,
es un buen momento para darle la oportunidad.

                                                                            Osho







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